Cognición

Reflexiones sobre ese mundo más bello…

Reflexiones sobre ese mundo más bello…

Filmado a la luz del crepúsculo en la costa norte de Escocia, este cortometraje nos muestra a Charles Eisenstein en un momento de dolor y reflexión. La narrativa familiar del pasado se desmorona mientras que la del futuro aún está por llegar. En esta época de crisis social y ecológica, ¿qué podemos hacer, a título individual, en el espacio que las separa?

Present Shock: cuando todo pasa ahora

Present Shock: cuando todo pasa ahora

“En la era mecánica, la Era Industrial, nos dieron el reloj. ¿Qué hacía? Dividir el día. Podías colocarlo en la torre del centro de tu ciudad y, de repente, en vez de tener a gente trabajando para crear productos, gente que vende lo que hace, que vende el valor que ha creado… la gente empieza a vender su tiempo.” Douglas Rushkoff y el presentismo.

La interseccionalidad no solo beneficia a todos sino que es la única salida

La interseccionalidad no solo beneficia a todos sino que es la única salida

Según la definición oficial, la interseccionalidad es “la idea de que las mujeres sufren múltiples opresiones en diversas formas y grados de intensidad. Los patrones culturales de la opresión no sólo están relacionados entre sí, sino que se encuentran unidos e influenciados por los sistemas intersectoriales de la sociedad. Ejemplos de todo esto incluyen la raza, género, clase, capacidad e identidad étnica”.

El cínico y el constructor de barcas

El cínico y el constructor de barcas

“En ausencia de certezas o pruebas, ¿cómo podemos derrotar al cinismo (ya sea interior o exterior)? No podemos. Podemos, sin embargo, tratar la herida que genera. El cinismo protege la herida del idealismo frustrado y la esperanza traicionada. Cualquier cosa que vuelva a despertar esa ingenua creencia de que un mundo más bonito es posible genera, junto a un inspirador sentimiento de esperanza, grandes cantidades de miedo, pena y dolor.”

Herramientas para una cultura terapéutica

Herramientas para una cultura terapéutica

Más allá de su uso lúdico, o la explosión cultural creada en torno a las sustancias psicoactivas en los 60, Dennis McKenna, etno-farmacólogo y autor, plantea los enteógenos como herramientas para aliviar, tratar e incluso curar muchos de los síntomas provocados por vivir en un sistema tan profundamente enfermo, tanto como individuos o como sociedad.