Present Shock: cuando todo pasa ahora

Pressshockcwide_oDouglas Rushkoff

Colapso narrativo, digifrenia, sobrecalibración, fractalnoia y apocalipsis. 

Traducido y subtitulado por Stacco Troncoso, editado María Rodríguez.

Douglas Rushkoff explora la sociedad constantemente conectada y simultánea en la que vivimos, además de las maneras en las que este nuevo paisaje temporal influye sobre los medios, la cultura, la economía, la política y el significado de las cosas…

(Para activar la pista de subtítulos, pulsad la rueda de “opciones” en la parte inferior derecha y seleccionad “subtitles/Spanish”)

Las cinco características de Present Shock

Douglas Rushkoff ha sido un experto en la confluencia  entre la tecnología y la cultura desde antes de que “google” se convirtiera en sinónimo de búsqueda. Predijo la eventual centralización de Internet (CYBERIA, 1992 –libro inicialmente cancelado por una editorial que temía que la red hubiera desaparecido antes del lanzamiento del mismo); acuñó términos como “medios virales” (MEDIA VIRUS, 1994) o “moneda social” (Upside Magazine, 1996); predijo tanto el estallido de la burbuja punto-com (SXSW, 1997), como la última recesión, en una columna de 2004 que, más adelante, se convertiría en su libro LIFE INC;  incluso inspiró el actual movimiento de alfabetización digital (PROGRAM OR BE PROGRAMMED, 2010). Es autor de un total de doce best sellers (traducidos a más de 30 idiomas), el presentador de tres documentales premiados, un educador galardonado y un asiduo comentarista mediático.

“Estamos ante un libro maravillosamente estimulante. A diferencia de otros teóricos sociales que, mecánicamente condenan o celebran la Era Digital, , Rushkoff analiza su rol en centrar la atención el momento inmediato, una situación tan desorientadora como vigorizante. En una época que parece predispuesta a aniquilar el arte de la narrativa, Rushkoff forja una narrativa cautivadora sobre cómo vivimos hoy en día.”

– Walter Isaacson

En su nuevo libro, PRESENT SHOCK: When Everything Happens Now (Shock presente: cuando todo pasa ahora), Rushkoff introduce el fenómeno del “presentismo” o –dado que la gran mayoría tenemos problemas para adaptarnos– el shock presente. Future Shock, el radical libro de Alvin Toffler publicado en 1970, teorizó que el mundo cambiaría a tal velocidad que ni siquiera seríamos capaces de asimilarlo. Rushkoff argumenta que el futuro está ocurriendo ahora y que nos enfrentamos a un reto fundamentalmente nuevo. Mientras Toffler opinaba que nos sentíamos desorientados ante un futuro que se apresuraba hacia nosotros, Rushkoff argumenta que ya ni siquiera tenemos noción de futuro, ni de metas ni de ningún tipo de dirección. Nuestra manera de relacionarnos con el tiempo es totalmente de nueva, vivimos en un “ahora” permanente, donde las prioridades de este momento parecen serlo todo.

Los corredores de bolsa de Wall Street ya ni siquiera invierten en el futuro; demandan beneficios de sus propias transacciones algorítmicas en este ahora ultra-veloz. Los votantes quieren resultados inmediatos de sus políticos, habiendo perdido toda noción del marco histórico-temporal que condiciona a una legislatura. Los críos chatean durante las fiestas para averiguar si algo mejor está sucediendo en ese mismo momento, en otro lugar.

Rushkoff identifica las cinco características principales de nuestro malestar actual y también ofrece las mejores estrategias para sacar provecho del presente.

  1. Colapso narrativo –la pérdida de narrativas lineales y su reemplazo, por una parte, con vulgares reality shows y, por otra, series post narrativas de alta inteligencia como Los Simpsons. Sin metas con las que justificar un recorrido, caemos tanto en la impulsividad impaciente del Tea Party como en el presentismo insufriblemente paciente de Occupy. El nuevo camino para sacarle sentido a las cosas tiene más que ver con los videojuegos que con las historias.
  2. Digifrenia –o cómo la tecnología nos permite estar en más de un lugar simultáneamente… o desempeñar varios roles vitales al mismo tiempo. Los pilotos de drones sufren más estrés que los pilotos reales, dado que pretenden habitar dos mundos a la vez: el hogar y el campo de batalla. Todos nos sentimos abrumados hasta que aprendemos a distinguir entre flujos de datos (como Twitter) que sólo permiten breves incursiones, y el almacenamiento de datos (como los libros o los correos electrónicos) que se dejan consumir completamente.
  3. Sobrecalibración –o intentar comprimir escalas temporales masivas dentro de otras mucho más escuetas, como quien pretende experimentar la catarsis de una obra teatral de cinco actos desde el destello fortuito de un reality show; o quien comprime todo un año de compras en un “Viernes Negro” –un error capaz de provocar estampidas mortales; o, como las amas de casa de Beverly Hills –que congelan su edad a golpe de Botox y acaban perdiendo la capacidad de producir expresiones faciales adecuadas a cada momento. En contraste, también podemos “compactar” tiempo dentro de objetos, como los hospitales “instantáneos” enviados por Israel a un Japón destrozado por el Tsunami.
  4. Fractalnoia –intentar dar sentido al mundo solo en tiempo presente y por medio de inter-conexiones , aunque a veces sean inadecuadas. Las teorías conspirativas de la red, el uso de la acumulación masiva de datos (o “Big Data”) para predecir las tendencias de poblaciones enteras, junto a los anhelos frenéticos de los gobiernos por tirar adelante sin ningún tipo de “gran narrativa”. Pero también produce una habilidad emergente para el “reconocimiento de patrones” mientras que inspira proyectos que quieren mapear el mundo como una red de relaciones, como por ejemplo “The Brain”, un descendiente de la “aldea global” de McLuhan.
  5. Apocalypto –la intolerancia ante el presentismo suscita fantasías de grandes desenlaces. Los “survivalistas” acumulan refugios subterráneos, mientras el populacho se plantea una apocalipsis zombi. Todos anhelan una vida más sencilla, libre de alertas constantes, cueste lo que cueste. A su vez, tanto los científicos de prestigio como los ateos más militantes se dejan engatusar por la misma religiosidad apocalíptica, con sendas descripciones de “la singularidad” o “la emergencia”, a través de las que la evolución humana quedarán disuelta en un efluvio de información pura. miasma

Con PRESENT SHOCK, uno de los teóricos de medios más prestigiosos del planeta nombra y describe el carácter del nuevo milenio.

PPLicense mockup small
Producido por Guerrilla Translation bajo una Licencia de Producción de Pares
.


Imagen de Jurvetson (flickr)

Vídeo y texto  original publicado en la página del autor.

Comparte tus impresiones